
Tanto en su vida como en su obra, Marghanita Laski se afanó en tocar multitud de palos: de novelista a comentarista radiofónica, del terror psicológico (La chaise-longue victoriana) a la frivolidad costumbrista (To bed with grand music), de colaborar en el OED (Oxford English Dictionary) con más de 250.000 citas a reseñar ciencia ficción en The Observer, del realismo social con tintes dramáticos (Niño perdido) a ensayos sobre el éxtasis religioso (Ecstasy: a Study of Some Secular and Religious Experiences).

Esta simbiosis perfecta nos conquistó y, atendiendo después al resto de la obra de Laski, intuimos que estábamos ante una semi desconocida – incluso para la gran mayoría del público británico – que en su época debió haber sido una mujer orquesta en toda regla. Os invitamos a descubrirla.
En La chaise-longue victoriana, Laski logra una fusión impecable de terror psicológico con elementos clásicos de la literatura gótica. La inquietud y el miedo a lo que no puede ser, pero es, son los motores fundamentales de esta historia. Su protagonista, la joven Melanie, que se recupera de una grave enfermedad desarrollada durante su embarazo, despierta, tras adormecerse en su vieja chaise-longue, en un lugar extraño por el que pronto comenzarán a desfilar una serie de siniestros personajes con oscuras intenciones. De este modo da comienzo una lucha desesperada por encontrar una explicación y, en última instancia, por salvar la propia vida.
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